Terapia en línea en toda California.
No hay consultorio al que llegar. La conversación ocurre por video, desde un lugar privado donde puedas estar en California.
Un lugar para hablar, sin desplazarse
Las sesiones se hacen por video. No hay oficina presencial y no tienes que conducir hasta una ciudad determinada. Sí necesitas estar físicamente en California durante cada sesión; vivir en el estado pero conectarte desde otro lugar no cumple ese requisito. Si tienes dudas sobre cómo preparar un espacio privado, lo podemos conversar antes de empezar. Un cuarto tranquilo y una conexión confiable importan más que un fondo perfecto.
Vivir lejos de una ciudad grande no debería obligarte a fingir que el traslado cabe en el calendario. Tampoco voy a presentar el video como una solución mágica para todas las situaciones. Hay conversaciones que requieren ajustar la privacidad o el momento. En la llamada inicial podemos revisar si este formato te sirve, qué se necesitaría para participar y si tiene sentido buscar otra opción.
Español, inglés o los dos
Ofrezco sesiones en español y en inglés. Si una idea sale en un idioma y la respuesta aparece en el otro, podemos seguir la conversación sin detenernos a traducir cada palabra. Para algunas preguntas, el idioma en que se aprendió una frase familiar importa. Para otras, no. No voy a imponer una explicación cultural a una dificultad que quizá tenga otra raíz.
Si la preocupación ocupa la mayor parte de la semana, terapia para la ansiedad describe ese trabajo. Si una experiencia pasada sigue apareciendo en el presente, terapia para el trauma ofrece otro punto de entrada. También puedes leer sobre mi manera de trabajar antes de escribir. Esos temas pueden cruzarse; no hay que resolver cuál es el correcto para hacer una pregunta.
Qué pasa en una sesión por video
Al principio podemos hablar de lo que hizo importante pedir la cita ahora. Te preguntaré qué ha pasado, qué has intentado y qué te gustaría poder abordar. Si propongo mirar un recuerdo, una conversación o un hábito de pensamiento, explicaré por qué. No voy a convertir la pantalla en una presentación con respuestas preparadas. Tu desacuerdo también sirve para entender mejor lo que estamos haciendo.
Trabajo con adultos y parejas. En terapia de pareja, ambos integrantes necesitan estar físicamente en California durante la sesión, aunque se conecten desde habitaciones separadas. Si la privacidad cambia de una semana a otra, vale la pena decirlo antes de entrar en un tema delicado. Podemos ajustar la conversación; no hace falta forzar una revelación cuando no hay un espacio privado para hacerla.
La llamada y los siguientes pasos
La consulta de 15 minutos es gratuita. Sirve para contarme por qué quieres empezar y preguntarme cómo trabajo. Si veo que mi manera de trabajar no encaja, lo diré de frente y con respeto. La sesión individual de 50 minutos cuesta $250; las opciones de seguro dentro de la red se muestran al reservar en el portal seguro. Los honorarios de pareja se explican durante la llamada, no en esta página.
Para empezar, puedes escribirme en español. Si hay una emergencia inmediata, llama al 911 o al 988. Un formulario de contacto no es un servicio de crisis. Si no se trata de una emergencia, podemos comenzar por algo concreto: dónde estarás durante la sesión, en qué idioma prefieres conversar y qué pregunta te gustaría traer. No hay que presentar una historia completa en la primera llamada.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que estar en California?
Sí. Debes estar físicamente en California durante cada sesión por video.
¿Existe un consultorio presencial?
No. Todas las sesiones se hacen por video; no hay oficina presencial.
¿Puedo hablar en español e inglés?
Sí. Ofrezco sesiones en ambos idiomas y podemos hablar de cuál funciona mejor para ti.
¿Cuánto cuesta empezar?
La consulta inicial de 15 minutos es gratuita. Una sesión individual de 50 minutos cuesta $250; los honorarios de pareja se explican en la llamada.
